La comarca


 

 

NATURALEZA

Visitar los parajes naturales de la Comarca del Matarraña/Matarranya supone descubrir un conglomerado de paisajes donde la nota predominante es la diversidad y contrastes. Desde los puertos de Beceite hasta el curso medio del río Matarraña, el territorio ofrece innumerables sorpresas para el deleite de todos aquellos que buscan en la naturaleza la contemplación de la belleza, el conocimiento del medio o la práctica del senderismo.

 

Matarraña, trinomio de paisajes
Esta es una zona eminentemente montañosa; aquí es dónde se unen las últimas estribaciones del sistema ibérico con las cordilleras costerocatalanas. No obstante, dentro de este territorio, podemos encontrar distintas áreas más o menos homogéneas:

 

En la parte Sur de la Comarca están los Puertos o Els Ports. Es un terreno de relieve accidentado donde se alcanzan las mayores alturas, próximas a los 1.400 metros y donde nacen los ríos que surcan la Comarca: el Matarraña, Algars, tastavins y Ulldemó, que proporcionan una gran riqueza vegetal y faunística, con bosques de pino carrasco y negral mezclados con ejemplares de roble, encina, boj... donde se refugian especies como la cabra hispánica, águila real, mirlo acuático, truchas o cangrejos autóctonos.

 

Entre la montaña de los Puertos de Beceite y los llanos del Norte de la Comarca hallamos un paisaje de cerros con pinares silvestres y vegetación mediterránea de carrascas, tomillos, coscoja y enebros. En medio de loos inmensos pinares aparecen manchas de diferentes cultivos que crean contrastes de gran belleza, entorno apropiado para animales como el gato montés, la ardilla roja, el azor y el jabalí, entre otros.

 

En la parte Norte de la Comarca, el cauce del Matarraña se transforma en enormes explanadas fluviales. Aquí proliferan los campos de cultivo de olivos milenarios, vides, almendros y frutales, salpicados por bosques de ribera de chopos y fresnos, y pequeñas manchas de vegetación forestal con predominio del pino carrasco, acompañado de coscojos, romeros, tomillos, etc. Aquí podemos contemplar especies como el martín pescador o el águila azor perdicera, la perdiz, liebre o el jabalí.

 

 

 

HISTORIA

Por su situación de territorio de unión entre el Mediterráneo y el Valle del Ebro, la Comarca del Matarraña/Matarranya ha jugado un papel de frontera a lo largo de la historia.

 

a) Los primeros pobladores:

El primer testimonio que encontramos de la presencia humana en este territorio es el arte Rupestre Levantino. Juan Cabré descubrió en 1.903, en el Barranco del Calapatá en Cretas, el primer conjunto de estas manifestaciones pictóricas naturalistas de la “Roca dels Moros” en la que destacan 3 ciervos.

 

No obstante, esta no es la única muestra de arte rupestre que podemos encontrar en el Matarraña/Matarranya; otros ejemplos de igual valor patrimonial son:
Las pinturas de Els Gascons (Cretas) en la que se observa un ciervo naturalista en color bermellón y sobre él otro de color oscuro.
Las pinturas de Els Secans (Mazaleón), dónde se representa un arquero.
Las pinturas de las caídas del Salbime (Mazaleón) figuras humanas de forma esquemática.
Las pinturas de La Fenellasa (Beceite), desmarcadas ya del naturalismo pictórico en la que se representan figuras de los antiguos pobladores junto a équidos y dos cuadrúpedos de color rojo.

 

La época ibérica constituye uno de los momentos de mayor esplendor en nuestra región. Son numerosos los poblados establecidos aquí a partir del siglo V a. C., como Els Castellans, entre Cretas y Calaceite, El Piuró del Barranc Fondo de Mazaleón, Tossal Redó en Calaceie, etc. En este aspecto, el poblado de San Antonio de Calaceite jugó un papel predominante en la zona, hasta que fueron abandonados con la llegada de los romanos en el 218 a. C.

 

 


b) Viaje al medievo

La reconquista cristiana del territorio no se hizo definitiva hasta el reinado de Alfonso II, quien en 1.179 donó buen parte del territorio a la Orden Militar de Calatrava, mientras que la Peña de Aznar Lagaya ( con Fuentespalda, Valderrobres, Mazaleón, Torre del Compte y Beceite más tarde) se quedaba en manos del arzobispado de Zaragoza, promotores del Castillo e Iglesia de estilo gótico – levantino de Valderrobres.
 
Tras la reconquista, la orden de Calatrava y la diócesis cesaraugustana se esforzaron en promover la construcción de un primer grupo de iglesias y ermitas que dada la época (2nda mitad del sXVII) estaban más próximas al estilo románico que al gótico. Emprendiéndose luego una segunda fase constructiva plenamente gótica que englobó a la mayoría de templos erigidos en esta Comarca, muchos de los cuáles fueron modificados con aportaciones posteriores o derruidos para erigir en su lugar edificios más amplios y ajustados a los gustos cambiantes de una nueva época especialmente entre los siglos XVII y XVIII en plena eclosión barroca.

 

Actualmente en la Comarca del Matarraña/Matarranya aún son muy abundantes los restos góticos visibles lo que permite hablar de un verdadero núcleo artístico. Asimismo, estas poblaciones aún conservan las huellas de los elementos de fortificación que las defendieron en el pasado. Son numerosos los portales que todavía pueden verse, obras que en la mayoría de los casos han sido profundamente transformadas, por la superposición de elementos propios de la arquitectura popular o por capillas. En este último caso, el resultado es una de las tipologías arquitectónicas más características de esta zona: las Capillas- Portales como las de San Antonio y del Pilar en Calaceite, y la dedicada a San Antonio en Cretas. En otros casos, se conservan restos de torres defensivas como la “Torreta” de Fuentespalda y el Torreón adosado a la Iglesia Parroquial de Mazaleón, De los Castillos que presidían las colinas sobre las que se asientan la mayor parte de éstas poblaciones sólo quedan restos dispersos o la huella del lugar en la que se asentaron. A excepción, lógicamente del Castillo de Valderrobres concebido ya como residencia palaciega.


c) La Edad Moderna
Durante la Edad Moderna, el aumento del poder municipal se plasma en la construcción de casas consistoriales tomando el lenguaje renacentista. En este periodo se asiste a una especialización en la producción del aceite, con un importante número de prensas donde se realizaba la molienda en campañas que duraban 8 o 9 meses. Y también se tuvo que hacer frente a los devastadores efectos de la guerra al verse esta zona involucrada en la Revuelta catalana de 1.640 y la Guerra de Sucesión de 1.705.

 

También el espíritu barroco dejó una huella profunda en el patrimonio arquitectónico de esta Comarca. Muchas poblaciones construyeron un nuevo templo parroquial o transformaron profundamente el ya existente, justificándose por el aumento de la población y por el impulso constructivo generado por la Basílica del Pilar de Zaragoza. Se edificaron o reformaron un gran número de ermitas y numerosas obras de marcado carácter público: fuentes, puentes, azudes o molinos. Y se construyeron un elevado número de casas palaciegas, lo que supuso una importante remodelación de los conjuntos urbanos.

 

Ya en el siglo XIX, con las guerras carlistas, los Puertos de Beceite se consolidaron como un foco de resistencia durante el Trienio Liberal. El inicio de la Guerra Civil en 1.936 y la llegada de milicianos trajo a estas tierras la implantación de numerosas colectividades anarquistas con la introducción de nuevos criterios económicos, experiencia que finalmente fracasó. En 1.938 la zona es tomada por las tropas franquistas, iniciándose una larga posguerra.

 


TRADICIONES Y GASTRONOMÍA
En lo que se refiere a tradiciones, la Comarca del Matarraña/Matarranya es conocida por la celebración de San Antonio, el 17 de enero, donde la víspera, a medianoche, se encienden monumentales hogueras. También es importante destacar que cada población celebra las fiestas patronales en honor a los santos patronos de cada municipio.

 

Cada año se celebran varias ferias referidas a los productos de la zona: la feria del olivo en Calaceite, la feria del Vino en Cretas, la Feria ganadera y la de artesanía de Valderrobres, la feria del boleta (setas) en Beceite, y la Feria de alimentación de Monroyo, así como la feria de Recursos Naturales de Ráfales.

 

Los cultivos de olivos, almendros, viña y cereal, que se remontan a la época árabe, son en la actualidad los productos básicos de la economía del Matarraña/Matarranya. La producción agrícola en está dando lugar a una serie de productos de alta calidad.  Llaman la atención las llanuras de olivares que proporcionan un fruto que durante siglos se ha transformado por métodos tradicionales en un líquido apreciado sin igual: el aceite de oliva adscrito a la Denominación de Origen ‘Aceite del Bajo Aragón’. Es un aceite de oliva virgen extra procedente de aceitunas de la variedad empeltre que se cultivan, procesa, envasa y comercializa en la propia comarca.  También se cultiva el ‘Melocotón de Calanda’, fruto de la variedad “amarillo tardío” cuya calidad está abalada por la creación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen; y se produce vino y almendras.  En lo que a ganadería se refiere, uno de los productos estrella de la zona es el jamón con D.O. Jamón de Teruel. La ganadería porcina es un sector económico con un prestigio ya establecido gracias no sólo al poderosos sabor de su jamón serrano, sino a la calidad de todos os alimentos derivados del cerdo. Recorriendo las poblaciones del Matarrña/Matarranya se puede comprobar cómo el queso, la miel, el cordero, los adobos,  los escabeches de caza, y las pastas artesanales, son manifestaciones gastronómicas propias de una región donde se cuida el buen comer y el buen beber.

Datos comarca
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